Meditación, Iluminación, Esoterismo

El ser humano está agotado de pensar y recordar. Su primitiva lógica dual lo hace prisionero de conceptos, juicios y pareceres propios y ajenos.

El individuo se asfixia ante la imposibilidad de mantener un instante de calma mental, de silencio interior. Ante la imposibilidad del control de sí mismo, escoge entonces una anecdótica salida: su propia inconsciencia. Cree que vive, pero no es así; duerme todo el tiempo, sumido como espectador sin control en la ensoñación de un mundo que aparece ante sus ojos.

Vive de lo que fue o de lo que será. Pocos son los instantes donde se siente vivo en el presente, en el “aquí y el ahora”. Pide afanosamente a gritos ayuda para encontrar una acción que lo haga sentirse vivo
pero no lo consigue; tan sólo la recuerda o imagina

El presente libro intenta, entre otras cosas, el análisis y la aclaración de ciertos conceptos utilizados por la terminología oriental para referirse a los temas mencionados. Los términos karma, samsara, guna y otros más.

La aparición de estos nuevos conceptos en la reflexión humana occidental dota de herramientas profundamente interesantes en el acto de entender la naturaleza humana, llevándonos a nuevas comprensiones de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.

En esta interesante obra el autor nos ofrece las directrices para convertir la acción en un medio de liberación. Sesha detalla con audacia las repercusiones de las ideas de la “recta acción” en otros planteamientos científicos y humanistas. En últimas, se trata de un compendio sobre la libertad.

Meditación, Salud, Relajación, Esoterismo

No hay que amargarnos recordando cosas que nos lastiman. la vida es corta; el tiempo pasa con rapidez y no podemos volverlo atrás. Dios nos regalo un par de hermosos “ojos” para contemplar la grandeza de su creación. Vivamos con felicidad el presente; nuestra cita con la vida es el ahora, no el pasado ni el futuro.

Lo importante es el ahora, el hoy. El pasado ya se fue. El futuro no llegó, ni existe, no sabemos si va a existir. ¿Sabemos acaso qué pasará mañana? La vida es como el humo, que aparece un momento, y luego se disipa. Sólo existe el aquí y el ahora.

En nuestra fe, es muy importante que aprendamos a vivir cada día, cada minuto, con tanta intensidad e importancia, como si fuese el último de la vida. Aprender en familia, a dejar lo accesorio y concentrarse en lo esencial: una palabra, un gesto, un encuentro, una decisión… De
este modo, se enfrenta la vida con simpleza.

Oro, Espiritualidad, Frases de reflexión, Meditación

Vivir el presente es complicado para muchos; sufrimientos del pasado los atan, y pensar demasiado en el futuro les hace sentir temor o angustia, hay que luchar por disfrutar el presente vivir intensamente.

Aquel que aprende a ser agradecido con DIOS por lo poco o mucho que recibe sera feliz, busca riquezas espirituales y entenderás que es lo que vale la pena en esta vida,

“Pepitas de oro” es una selección minuciosa de pensamientos que “Osho” ha pronuncio en discursos y conferencias frente a una audiencia internacional compuesta por visitantes y amigos. Expresa su punto de vista sobre el amor, el hombre, la educación, la religiosidad, la existencia, la política…

Constituye una excelente guía que invita a la reflexión, a desarrollar plenamente la capacidad que posee el ser humano.

Se puede poseer mucho dinero y ser pobre, y no tener una sola “moneda” en el bolsillo, y ser “rico”, existen personas que su corazón y su mente están inundados de conocimiento y sensibilidad, talentos hermosos que ha recibido de lo alto, este tipo de riqueza no la da el oro o las piedras preciosas…

Felicidad en la vida, Vida efímera, Vida y muerte

La mayor parte de los mortales, se queja a una voz de la malicia de la naturaleza porque se nos ha engendrado para un período escaso, porque el espacio de tiempo que se nos da transcurre tan veloz, tan rápidamente que, con excepción de unos pocos, casi todos los demás quedan inhabilitados ya en la propia preparación de la vida. Y ante este mal, que según creen es general, no solloza solamente la masa y el vulgo necio, también este mismo sentimiento ha sacado quejas de personajes esclarecidos.

Viene de ahí aquella proclama del más grande de los médicos de que la vida es breve, la ciencia larga. Viene de ahí aquel pleito tan poco propio de un hombre sabio que Aristóteles planteó a la naturaleza, pues sería que ella le ha regalado a los animales una edad tan larga que alcanzan cinco o diez generaciones, mientras que en el hombre, engendrado para tantas y tan grandes empresas, el límite se ha fijado mucho más acá.

No tenemos un tiempo escaso, sino que perdemos mucho. La vida es lo bastante larga y para realizar las cosas más importantes se nos ha otorgado con generosidad, si se emplea bien toda ella. Pero si se desparrama en la ostentación y la dejadez, donde no se gasta en nada bueno, cuando al fi n nos acosa el inevitable trance final, nos damos cuenta de que ha pasado una vida que no supimos que estaba pasando.

La sabiduría esta por encima de muchos otros dones; no cualquiera gozara de tan hermosa virtud, han existido hombres y mujeres privilegiados con inteligencia, pero muy pocos han gozado del don precioso de la sabiduría.

PROLOGO

Publicar la edición unificada de Aprender a vivir y Aprender a convivir con el título de “El aprendizaje de la sabiduría” responde al deseo de incluir esos libros dentro de un marco teórico y práctico más amplio.

Nuestra situación intelectual no tiene precedentes. Sobre cualquier asunto tenemos más información de la que podemos asimilar, por lo que nos arriesgamos a sufrir una peculiar ignorancia por exceso de datos, absolutamente nueva en la historia de la humanidad. Necesitamos saber cómo orientarnos en la información.

Vivimos en la sociedad de la información, más aún, en una sociedad de la información distribuida, compartida y dispersa. Basta conectarse a Internet para tener a nuestra disposición un maravilloso e interminable banco de datos.

En este libro, La gran función de la inteligencia no es conocer y hacer ciencia, sino dirigir bien el comportamiento. Y uno de esos comportamientos, pero sólo uno, es hacer ciencia. Otros son crear una familia, intervenir en política, jugar al baloncesto, tener o no tener una religión, ganarse la vida, querer a alguien, vivir en suma.

Es normal que la sabiduría, el gran despliegue de la inteligencia sea necesaria para todos, sea cual sea nuestra profesión, porque todos tenemos que tomar decisiones trascendentales en nuestras vidas. Así, se plantea la gran paradoja de que lo más difícil debería estar al alcance de cada uno de nosotros.

No todo el mundo puede ser científico, pero todo el mundo debería poseer la sabiduría necesaria para vivir y convivir bien. Tradicionalmente, la sabiduría se ha relacionado con la religión o con la ciencia…

De todos lados se aprende un poco, la mentalidad del hombre debe ser fuerte y equilibrada, saber extraer lo bueno y desechar lo malo…

Sabiduría oriental, Cuentos sabios, Religiones

Tratar de rastrear los orígenes del sufismo significa buscar la fuente de una tradición que se pierde en un tiempo indefinido. No obstante, el sufismo, expresado tal y como hoy nos ha llegado, se desarrolla durante los dos o tres siglos posteriores al nacimiento del islam, manifestándose al amparo de esta religión y adaptándose a su localización geográfica. Por este motivo, suele vincularse con una forma de mística musulmana que, para muchos autores, nace como respuesta a un debilitamiento de la fe islámica que comienza en la época de los Omeya.

Un acercamiento a la enseñanza sufí muestra, sin embargo, que el hecho de adaptarse a una religión concreta no es más que un modo de acceder a la religiosidad profunda del ser humano que, naturalmente, trasciende el marco más estrecho del rito o del dogma. Este concepto quedó magistralmente por Ibn el Arabi probablemente el más grande entre los sufíes cuando, en el poema Mi corazón puede adoptar todas las formas, afirma: “Yo sigo la religión del Amor.” En efecto, el sufismo debe considerarse como una vía de conocimiento interior donde el amor forma su eje sustancia.

Místicos como el propio Ibn el Arabi, Al Gazzali o Rumi nos han dejado en sus obras suficientes y hermosos argumentos como para consolidar esta afirmación. El sufí busca a Dios a través del camino que pasa por su propio corazón, en el tránsito, el encuentro con la realidad profunda de sí mismo le lleva a la percepción verdadera que conduce al conocimiento. Pero no debemos formarnos una opinión errónea, para el sufí, los aspectos devocionales son una desviación tan innecesaria e inútil como puede serlo la adhesión a la erudición vacía. Del mismo modo, el sufí sabe que la experiencia de la enseñanza sólo se adquiere en contacto con la vida diaria y bajo el aprendizaje de un maestro.

En estos relatos, la figura del maestro tiene un protagonismo de primer orden, siendo abundantes los episodios referidos al mítico Bahaudin Naqsband, fundador de la orden Naqshbandi. Con respecto a los cuentos, éstos han sido en todas la grandes tradiciones de conocimiento una de las fuertes de transmisión de enseñanza más habituales y efectivas. Naturalmente, esta enseñanza nunca ha sido ni es concebida como un factor de incremento de la información mental, por lo que los cuentos cumplen de un modo excelente la función de permitir la disposición del oyente en este caso del lector a experimentar la existencia de otro nivel de comprensión.

Por este motivo, su conducta confunde a todos los que se acercan a él con la carga habitual de las opiniones preconcebidas o provistos de una erudición convencional. Ésta es la razón por la que, a veces, la lectura de estos sencillos cuentos y enseñanzas de maestros sufíes se torna paradójicamente compleja, aunque, más allá de las apariencias, estos relatos desbordan una sabiduría profunda y auténtica que, sin duda, el lector avisado no dejará de percibir y disfrutar.

SEBASTIÁN VÁZQUEZ

La sabiduría está al alcance de todos, ¡es fácil de encontrar! disposición y buena voluntad es lo único que se necesita, los entendidos dejaron mucho conocimiento, un camino ya transitado con las señales para que otros lo caminen y puedan alcanzar el propósito que cada uno tiene por destino.

Tal como he dicho, la poesía es el lenguaje del corazón, y sin duda tu corazón se conmoverá cuando empieces a leer las palabras que sesenta majestuosas almas escribieron para ti en otro lugar y en otra época.

Este libro te será más útil si lo entendemos como una forma de volver a conectar con esas grandes almas que han dejado nuestro mundo material en su forma física, pero que todavía están muy cerca de nosotros en el plano espiritual.

Te animo a que conviertas este libro en un proyecto de renovación interior de dos meses de educación, durante los cuales leerás sólo un ensayo cada día y luego tratarás de aplicar esas sugerencias. Cuando hayas llegado al final de los sesenta días, utilízalo como libro de referencia.

Revisa los sesenta temas del índice, y si necesitas fomentar la paciencia, la clemencia, la amabilidad, la meditación, el perdón, la humildad, el liderazgo, la oración o cualquier otro tema del que hayan tratado los antiguos maestros, vuelve a leer el ensayo correspondiente y trata de aplicar sus recomendaciones específicas. ¡Déjate guiar por su grandeza!
Para mí ésta es la forma de enseñar poesía, prosa y literatura; permitir que cobre vida, dejar que se refleje en tu mente y luego hacer que ese despertar interior siga siempre vivo.

Todos estamos profundamente agradecidos a aquellos que hacen que la vida palpita a un ritmo más intenso y vigoroso. Esto es lo que han hecho por mí esos grandes maestros del pasado, y por eso te animo a que apliques en tu vida este lenguaje del corazón de la sabiduría eterna.
Dios te bendiga.

Wayne W. DYER.


Te he dado un corazón sabio y entendido, de modo que no ha habido ninguno como tú antes de ti, ni se levantará ninguno como tú después de ti, fue la promesa de DIOS para el Rey salomón, sabiduría y riquezas fue lo que salomón obtuvo por haber pedido a DIOS cosas que normalmente ningún hombre le pedía. Todo es válido cuando se usa con buenos propósitos, Buen provecho.

Rey Salomón. Sabiduría del rey salomón, Reina de saba

En este breve pero potente libro, el multimillonario y autor de best sellers Steven K. Scott revela las avanzadas estrategias del rey Salomón para conseguir una vida de éxito económico y de realización personal.

A “Steve Scott” le fue mal en todos los trabajos que tuvo durante los seis primeros años tras su paso por la universidad. No conseguía tener éxito, a pesar de los muchos esfuerzos que hacía para alcanzarlo. Entonces, el doctor Gary Smalley le propuso que se leyera el libro de los Proverbios, asegurándose que, de hacerlo así, alcanzaría mayor éxito y felicidad de lo que jamás hubiera imaginado. Y sus palabras se hicieron realidad, convirtiendo a Scott en multimillonario.

En El hombre más rico que jamás existió, Scott revela las claves de Salomón para ganar cada carrera, explica cómo resolver los conflictos y convertir a los enemigos en aliados, y desvela las cinco cualidades esenciales para convertirse en una persona valorada y admirada, tanto en el trabajo como en la vida personal.

Scott ilustra cada una de las ideas y de las estrategias de Salomón con anécdotas de sus éxitos y fracasos personales, así como de personas tan extraordinarias como Benjamin Franklin, Thomas Edison, Oprah Winfrey, Bill Gates y Steven Spielberg.

El hombre más rico que jamás existió es un libro tan inspirador como instructivo, que se entreteje sobre las eternas verdades de una de las mayores obras de la literatura en un mapa detallado que le llevará a una vida de éxito en nuestros días.

Dalai Lama, Esoterismo

En agosto de 1981, el “Dalai Lama” del Tibet impartió una serie de conferencias en la Universidad de Harvard,  las conferencias del Dalai Lama, dictadas en el Harvard Yard Hall, satisficieron magníficamente la intención de proporcionar una introducción en profundidad a la teoría y la práctica del budismo.

Las conferencias se sucedieron a lo largo de cinco días, con sesiones de aproximadamente dos horas tanto por la mañana como por la tarde. Desde la perspectiva de las cuatro verdades nobles, el Dalai Lama describió la situación de los seres atrapados en un círculo de sufrimiento producido por acciones contraproducentes, las cuales se basan en una comprensión errónea de la naturaleza de las personas y demás fenómenos.

Siendo la ignorancia la causa básica del sufrimiento, describió con gran lujo de detalles el camino para salir de esta situación, la motivación para desprendernos de la repetición descontrolada de las actitudes insanas, la extensión de esta comprensión de la propia situación a la de los demás y la consecuente generación de la compasión universal.

El Dalai Lama enfatizó particularmente el desarrollo de la sabiduría que penetra el velo de la falsa apariencia del fenómeno, llegando a
su verdadera naturaleza, que no se encuentra adulterada por falsas superposiciones.

Después de la primera conferencia del lunes por la mañana, respondió a las preguntas al comienzo de cada sesión. Dado que los temas trataban acerca de la relación entre ciencia y religión, la naturaleza y los niveles de la conciencia, el significado de ser una persona en un sistema basado en la abnegación, dualismo y no dualismo, la diferencia entre una escasa apreciación de uno mismo y la abnegación absoluta.

 Técnicas para curar la depresión, los tipos de cuerpos de arco iris, la diferencia entre el apego aflictivo y el no aflictivo, la posición de las mujeres en el budismo, el conflicto entre la evolución y la teoría budista de la involución, la utilización del sexo en el camino del Tantra, cómo dirigir nuestra práctica diaria sin sufrir un excesivo apego hacia ella y cómo equilibrar la actividad altruista con el desarrollo interno, las respuestas abarcaron la totalidad del espectro de las cuestiones sobre las que todos, incluso quienes muestran un interés apenas superficial por el budismo, hemos deseado indagar durante las últimas décadas.

JEFFREY HOPKINS
Universidad de Virginia