Conocimiento tolteca, Los cuatro acuerdos, PDF – Miguel Ruiz

Los toltecas eran conocidos en todo el sur de México como “mujeres y hombres de conocimiento”. Los antropólogos han definido a los toltecas como una nación o una raza, pero de hecho, eran científicos y artistas que formaron una sociedad para estudiar y conservar el conocimiento espiritual y las prácticas de sus antepasados.

Sabiduría tolteca, Conocimiento tolteca, Aztecas, México

Todas las personas pueden ser felices y alcanzar las metas que se tracen. Lo importante es no dejarse influenciar por todo lo que los rodea. Alcanzar el equilibrio personal, cuerpo y mente es posible leyendo Los cuatro acuerdos,  se podrán comprender y poner en práctica las técnicas de la tribu antigua de los toltecas que encontraron la paz en la cosmovisión del ser humano.

“No hay razón para sufrir. La única razón por la que sufres es porque así tú lo decides. Si observas tu vida encontrarás muchas excusas para sufrir, pero ninguna razón válida”. (Miguel Ruiz).

El autor del libro, escribe una obra del pueblo tolteca Mexicano. El autor del ensayo “Los cuatro acuerdos” relaciona en cada uno de los tratados de una manera sencilla, las creencias espirituales de su pueblo de origen; los cuatro acuerdos no son una religión, es el misticismo que se encuentra en esta milenaria civilización y que tiene un basamento en cada uno de los acuerdos.

101 cuentos clásicos de la india, PDF – Recopilación de Ramiro Calle

Muchas veces escuche a personas con un repertorio de cuentos bastante amplio, sentía curiosidad por saber de donde provienen este tipo de cuentos con mensajes tan bonitos.

La india mas que cualquier país es de donde surge la mayoría de los conceptos sobre espiritualidad y auto conocimiento,

Son demasiadas las historias, siempre cargadas de conocimiento trascendental.

Esta es una excelente recopilación de cuentos tradicionales de la “india” hecha por “Ramiro Calle“, maestro que dirige un importante centro de Yoga.

¿Dónde está el décimo hombre?

Eran diez amigos. Todos ellos eran muy ignorantes. Decidieron ponerse de acuerdo para hacer una excursión. Querían divertirse un poco y pasar un buen día en el campo. Prepararon algunos alimentos, se reunieron a la salida del pueblo al amanecer y emprendieron la excursión. Iban caminando alegremente por los campos charlando sin cesar entre grandes carcajadas. Llegaron frente a un río y, para cruzarlo, cogieron una barcaza que había atada a un árbol. Se sentían muy contentos, bromeando y chapoteando en las aguas. Llegaron a la orilla opuesta y descendieron de la barcaza. ¡Estaba siendo un día estupendo! Ya en tierra, se contaron y descubrieron que solamente eran nueve. Pero, ¿dónde estaba el décimo de ellos? Empezaron a buscar al décimo hombre. No lo encontraban. Comenzaron a preocuparse y a lamentar su pérdida. ¿Se habrá ahogado? ¿Qué habrá sido de él? Trataron de serenarse y volvieron a contarse. Sólo contaban nueve. La situación era angustiosa. Uno de ellos se había extraviado definitivamente. Comenzaron a gimotear y a quejarse. Entonces pasó por allí un vagabundo. Vio a los hombres que otra vez se estaban contando. El vagabundo descubrió enseguida lo que estaba pasando. Resulta que cada hombre olvidaba contarse a sí mismo. Entonces les fue propinando una bofetada a cada uno de ellos y les instó a que se contaran de nuevo. Fue en ese instante cuando contaron diez y se sintieron muy satisfechos y alegres.

El Maestro dice: El décimo hombre no era una nueva adquisición.
Siempre estuvo allí, como el Ser que reside dentro del ser humano. Nunca ha estado ausente. En cuanto se disipe la ofuscación de la mente será percibido.