La ciencia es un conjunto de conocimientos y actividades. Por un lado, es conocimiento adquirido; todo aquello que sabemos acerca de la naturaleza, de los fenómenos que tienen lugar en ella: las observaciones y experimentos realizados, al igual que las teorías producidas que nos permiten ordenar conjuntos de fenómenos y así entenderlos.

La mayor parte de los libros de divulgación, ensayo o historia que se ocupan de la ciencia, tratan de esos apartados de la ciencia, del conocimiento ya adquirido.

Pero la ciencia no se limita a eso, a lo que, con mayor o menor seguridad, sabemos, sino que es también acaso sobre todo búsqueda de soluciones y de problemas nuevos, ideas que se imaginan y que se prueban.

Se trata de un mundo fascinante, en el que el científico siente la aventura y la magia de la búsqueda de lo desconocido; una búsqueda que le obliga a desplegar algo de lo mejor que posee la especie humana: la imaginación. Una imaginación sometida constantemente al control del razonamiento lógico y de la comprobación.

Pocas veces los lectores dispondrán de una ocasión mejor para llegar a saber qué es realmente la ciencia y para hacerse una idea de cuáles son las principales incógnitas a las que se enfrentan en la actualidad los científicos; incógnitas que cuando se despejen acaso muestren la realidad bajo luces completamente diferentes a las que ahora estamos acostumbrados.

José Manuel Sánchez Ron.

La ciencia evoluciono a tal grado que se salio de control, el ser humano no estaba preparado para semejantes cambios. El corazón del hombre siempre tiende a la maldad; según la “BIBLIA” y eso se hizo evidente con los descubrimientos científicos, mismos que se usan para intimidar, destruir y asesinar; Para fines ¡benéficos muy poquito!

En este “LIBRO” se recogen múltiples artículos, notas, conferencias, discursos y reflexiones filosóficas de “Albert Einstein”, que a veces rozan problemas científicos, pero que en su gran mayoría se refieren a tópicos candentes de su época, de la cual lanuestra es una continuación. En ello reside el valor de estos trabajos, casi todos breves, aunque
sustanciosos.

El célebre físico, que pasará a la historia como uno de los hombres más importantes de su tiempo, inició un nuevo período en el progreso de la ciencia con sus audaces teorías. Ciertamente, si bien su modestia lo haya negado, suyo es el mérito de haber inaugurado la era nuclear, pues fue el pionero de la fisión del átomo, descubrimiento que ha abierto un mundo fascinante y riesgoso para nuestra civilización.

Este mismo hecho convirtió a Einstein, consciente del tremendo
poder destructivo que las nuevas armas representaban para todo el
orbe, en un decidido defensor de la paz, el desarrollo de la cultura y la
igualdad y seguridad de los pueblos.

En estos escritos, todos los cuales se hallan unidos por un hilo
conductor: el destino del hombre, preservado para fines más nobles que
la aniquilación mutua, y su preocupación por la vida comunitaria,

La sabiduría está al alcance de todos, ¡es fácil de encontrar! disposición y buena voluntad es lo único que se necesita, los entendidos dejaron mucho conocimiento, un camino ya transitado con las señales para que otros lo caminen y puedan alcanzar el propósito que cada uno tiene por destino.

Tal como he dicho, la poesía es el lenguaje del corazón, y sin duda tu corazón se conmoverá cuando empieces a leer las palabras que sesenta majestuosas almas escribieron para ti en otro lugar y en otra época.

Este libro te será más útil si lo entendemos como una forma de volver a conectar con esas grandes almas que han dejado nuestro mundo material en su forma física, pero que todavía están muy cerca de nosotros en el plano espiritual.

Te animo a que conviertas este libro en un proyecto de renovación interior de dos meses de educación, durante los cuales leerás sólo un ensayo cada día y luego tratarás de aplicar esas sugerencias. Cuando hayas llegado al final de los sesenta días, utilízalo como libro de referencia.

Revisa los sesenta temas del índice, y si necesitas fomentar la paciencia, la clemencia, la amabilidad, la meditación, el perdón, la humildad, el liderazgo, la oración o cualquier otro tema del que hayan tratado los antiguos maestros, vuelve a leer el ensayo correspondiente y trata de aplicar sus recomendaciones específicas. ¡Déjate guiar por su grandeza!
Para mí ésta es la forma de enseñar poesía, prosa y literatura; permitir que cobre vida, dejar que se refleje en tu mente y luego hacer que ese despertar interior siga siempre vivo.

Todos estamos profundamente agradecidos a aquellos que hacen que la vida palpita a un ritmo más intenso y vigoroso. Esto es lo que han hecho por mí esos grandes maestros del pasado, y por eso te animo a que apliques en tu vida este lenguaje del corazón de la sabiduría eterna.
Dios te bendiga.

Wayne W. DYER.