Pablo Neruda, VIDEO – 20 poemas de amor y una canción desesperada

Muchas cosas se pueden decir con respecto a una obra como esta, “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”, pero es mejor disfrutar de esa expresión maravillosa de sentimientos amorosos.

La obra está compuesta por veinte poemas de temática amorosa, más un poema final titulado La canción desesperada. A excepción de este último, los poemas no tienen título.

Me gustaría que algunos compositores de mi país escucharan estos hermosos poemas; talvez asi se den cuenta que es componer para espíritus elevados.

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Tratos peligrosos, Extraños en un tren, PDF – Patricia Highsmith

Extraños en un tren, Acuerdos peligrosos, Asesinatos.

El hábito de la lectura es sorprendente, se puede aprender demasiado de un libro, cada historia deja una buena enseñanza.

La intriga de esta novela está basada en la idea de un crimen sin móviles, un crimen perfecto: dos desconocidos acuerdan asesinar cada uno al enemigo del otro, proporcionándose así una coartada indestructible.

Bruno: alcohólico, con problemas edípicos, homosexual latente viaja en el mismo tren que Guy: ambicioso, trabajador, adaptado. Empieza a conversar y Bruno, demoníacamente, fuerza al otro a hablar, descubrir su punto débil, la única grieta en su ordenada existencia: Guy quisiera verse libre de su mujer, que le traicionó y que puede ahora obstaculizar su prometedor futuro.

Bruno le propone un pacto: él matará a la mujer y Guy, a su vez, al padre de Bruno, a quien éste odia. Guy rechaza tan absurdo plan y lo olvida, pero no así Bruno, quien, una vez cumplida su parte, reclama
al horrorizado Guy que cumpla con la suya…

Amor es amor, Carol, PDF – Patricia Highsmith

Claire Morgan, una autora desconocida y que eligió permanecer en el más absoluto anonimato, publicó en 1952 una novela, El precio de la sal,
notablemente audaz para la época.

Los críticos trataron al libro con una mezcla de desconcierto y respeto, pero el éxito de público fue inmediato, y se vendieron más de un millón de ejemplares de la edición de bolsillo.

La novela no volvió a editarse, y reaparece con el título, “Carol”, que originariamente le había dado su autora, y firmada por ésta con su verdadero nombre.

Carol es una novela de amor entre mujeres de ahí la decisión de ubicarla bajo un seudónimo, para no ser clasificada como una escritora lesbiana,
que se lee con la misma fascinada atención que despiertan las novelas
policiacas de su autora.

Highsmith concibió Carol en 1948, cuando tenía veintisiete años y había terminado su primera novela, Extraños en un tren.

Se encontraba sin dinero, y se empleó durante una temporada en la sección de juguetes de unos grandes almacenes.

Un día, una elegante mujer rubia envuelta en visones entró a comprar una muñeca, dio un nombre y una dirección para que se la enviaran y se marchó.

Patricia Highsmith se fue a casa y, escribió de un tirón el argumento completo de Carol, que comienza precisamente con el encuentro entre Therese, una joven escenógrafa que trabaja accidentalmente como vendedora, y Carol, la elegante y sofisticada mujer, recién divorciada, que entra a comprar una muñeca para su hija y cambia para siempre el curso de la vida de la joven vendedora.

Erotismo, no vulgaridad, Poemas eróticos, PDF – Kavafis

La poesía, para Kavafis, como el placer y la belleza, no se daban a la luz pública ni estaban al alcance de todos: sólo de aquellos temerarios estetas hedonistas que iban a buscarlos y cultivarlos, como frutos prohibidos, en peligrosos territorios.

Los poemas eróticos de Kavafis arden de una sensualidad desbocada y, pese a ello, y a su utilería romántica de decadencia y malditismo, son sin embargo curiosamente fríos, con cierta distancia racional, la de una inteligencia que gobierna la efusión de las pasiones y la fiesta de los instintos, y, a la vez que la representa en el verso, la observa, la estudia y, valiéndose de la forma, la perfecciona y eterniza.

Sus temas y su vocación sexual estaban infiltrados de romanticismo decimonónico de exceso y trasgresión, de individualismo aristocrático, pero, a la hora de coger la pluma y sentarse a escribir, surgía del fondo de su ser y tomaba las riendas de su espíritu, un clásico, obsesionado
con la armonía de las formas y la claridad de la expresión, un convencido de que la destreza artesanal, la lucidez, la disciplina y el buen uso de la memoria eran preferibles la improvisación y a la desordenada inspiración para alcanzar la absoluta perfección artística.

Él la alcanzó, y de tal manera, que su poesía es capaz de resistir la prueba de la traducción una prueba que casi siempre asesina a la de los demás poetas y helarnos la sangre y maravillarnos en sus distintas versiones, a quienes no podemos leerla en el griego demótico y de la diáspora en que fue escrita.

Harold Alvarado Tenorio, Mario Vargas Llosa

Con mi rostro de vos, PDF – Poemas Mario Benedetti

Rostro de vos

Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.
Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.
Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada
.

Inspírate, Hermosas canciones de Demis Roussos – VIDEO

¿Que podemos decir de un artista de semejante nivel?, todas sus canciones son hermosas.

En la actualidad no se encuentra una canción tan completa como las realizadas antes, por respeto al público y a la libre manera de pensar nos abstenemos de mencionar artistas o canciones.

Escuchando algunas canciones, muchas personas simplemente menean la cabeza y dicen; “¡Qué barbaridad!”

La estrategia de Chinaski, Mujeres, PDF – Charles Bukowski

Ahora me he convertido en un cazador de tesoros, invierto tiempo, desgastó un poco mis ojos, duermo en la madrugada, pero, vale la pena, porque existen muchos tesoros literarios, grandes genios de la inspiración dejaron para fortuna nuestra palabras escritas de precioso significado.

En este libro se puede ver cómo Chinaski/Bukowski usaba a las mujeres y cómo las mujeres lo usaban él, formando un círculo vicioso del que tal vez lo único que bueno que salió en ocasiones fueron poesías.

Él mantuvo a algunas de esas mujeres y en contraparte, no podría decir que ellas lo mantenían a él (fuera de algún viaje ocasional) puesto que tenía un ingreso regular por sus libros, más bien diría que lo acompañaban en sus vicios.

No sé muy bien cuándo vi por primera vez a Lydia Vanee. Fue hace cerca de seis años y yo acababa de dejar un trabajo de doce años como empleado de correos para hacerme escritor.

Estaba aterrorizado y bebía más que nunca. Estaba intentando
empezar mi primera novela. Me bebía una botella de whisky y
una docena de cervezas cada noche mientras escribía.

Fumaba puros baratos y le pegaba a la máquina de escribir y escuchaba música clásica en la radio hasta que amanecía. Me había fijado un mínimo de diez páginas por noche, pero hasta el día siguiente,
nunca podía saber cuántas páginas había escrito.

Me levantaba por la mañana, vomitaba y entonces me iba hasta la sala y miraba en el sofá para ver cuántas hojas había. Siempre excedían de las diez. Unas veces había 17, otras 18, 23, 25 páginas. Por supuesto, el trabajo de cada noche tenía que ser corregido o tirado a la basura. Me llevó veintiuna noches escribir mi primera novela.